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50 AÑOS DESDE ALESSANDRI


El pasado 13 de febrero, se cumplieron 50 años desde la sentida partida de uno de los juristas e intelectuales más grandes que ha visto nuestro país, un comentarista clásico de la obra de Bello, forjador de notables juristas y abogados, autor de múltiples y destacadas obras, Profesor de Derecho Civil y Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

Puede que lo tuyo no sea el derecho civil, pero una cosa es segura, si pasaste por una facultad de derecho en Chile conocerás el nombre de don Arturo Alessandri Rodríguez.

Venga entonces, nuestra afectuosa y sentida columna en homenaje a tan celebre jurista.


Reseña Biográfica

Seguramente en esta sección esperarás encontrar una clásica reseña biográfica de las tantas disponibles de don Arturo, pero ¿Qué sería de este homenaje si dijésemos lo que ya tantas veces se ha dicho sobre nuestro homenajeado?, no es propio de los y las jóvenes que integramos Iusta Causa limitarse a repetir lo que otros ya han hecho, ello implicaría no estar a la altura de esta noble labor, entonces, ¿Qué leeremos en esta sección? Usted encontrará en la presente reseña, la construcción de un relato sobre una persona, únicamente mediante la percepción y conocimiento que las y los autores tenemos sobre don Arturo - ¡así es! - una reseña absolutamente subjetiva, y como no iba a serlo, pues, ninguno de los y las autoras de esta columna conocimos en persona a don Arturo.


Es Rodríguez no Palma

Quizás, lo primero que se te vino a la cabeza fue ¿El Presidente Alessandri escribía sobre Derecho Civil? Pensamiento que probablemente fue apagado acto seguido por tu profesor o profesora de catedra al decirte, “ojo, no estoy hablando del Presidente, sino de su hijo, Arturo Alessandri Rodríguez, no Palma”.

De camino a casa, ya reflexionando más sobre lo comentado en clases, de seguro te diste cuenta que siendo don Arturo hijo del Presidente Alessandri, a su vez, era hermano de otro Presidente de la República, don Jorge Alessandri Rodríguez, pensé, “que difícil vivir en medio de dos grandes figuras del quehacer nacional”, así que nos dispusimos a averiguar más sobre quien, hasta ese entonces, era un completo desconocido en nuestras vidas.

Orígenes y primeros pasos en el mundo jurídico

Don Arturo nació un 8 de mayo de 1895, siendo hijo de doña Rosa Ester Rodríguez Velasco y don Arturo Alessandri Palma, tuvo 8 hermanos.

Como era de esperarse, había estudiado en el Instituto Nacional, ingresando posteriormente a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, facultad de la cual sería Decano en dos periodos, 1924-1927 y 1933-1943, sin duda estábamos en presencia de un jurista importante.

En ese afán de querer descubrir más sobre don Arturo, existe un punto de inflexión para todos quienes aspiramos desde el pregrado a dedicarnos a la investigación jurídica, su memoria para optar el Grado de Licenciado titulada “De la Compraventa y de la promesa de venta”, obra clásica, obligatoria en cualquier curso de contratos hasta la actualidad, exacto, una obra escrita por un estudiante de pregrado en 1917 sigue vigente a 113 años de su publicación, con o sin intención contiene una consigna que las universidades deben tener en consideración a la hora de formar en la investigación a sus estudiantes, ¡puede fomentarse la investigación desde el pregrado!

Dos años después, don Arturo se convertía en profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, la cual inauguró el año 2008 la Cátedra Arturo Alessandri Rodríguez, homenaje a la persona y trayectoria de quien fuera su Decano, “Con la exposición del académico francés, Rafael Encinas de Munagorri, se dio inicio a la Cátedra Arturo Alessandri Rodríguez, quien fuera ex alumno, profesor y decano de Derecho U. de Chile, además de uno de los más reconocidos civilistas de todos los tiempos”[1], destacaban.


Don Arturo Alessandri Rodríguez y don Luis Claro Solar, un best seller del derecho civil

Sin temor a equivocarnos, la discusión por excelencia, clásica e intrínseca de nuestro derecho civil, es aquella que involucra a dos de sus más celebres comentaristas, por una parte, don Luis Claro Solar, quien sostenía la inexistencia como la sanción máxima del código de Bello; por otra, don Arturo Alessandri Rodríguez, quien sostenía la nulidad absoluta como máxima sanción.

En dicho ejercicio dialectico, ambos autores dan cuenta de su lucido conocimiento e inquieta interpretación sobre el Código Civil, sin duda dan catedra del ejercicio interpretativo sobre las normas; -ambos con detractores y adherentes- nos hicieron ver el derecho de otra forma, con otro dinamismo, dieron vida al derecho y posicionaron dicho debate como uno de aquellos que podemos llamar “un clásico” o un “best seller”.



Decanato en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile: 1924-1927 y 1933-1943

Desde temprano en nuestra formación como abogados y abogadas, genuinamente cautivados ante las intrincadas doctrinarias, nuestra atención converge en un nombre que se reitera, un líder que encabeza posturas, traza direcciones y origina adeptos, consecuencia de ello es que nuestro homenajeado es comúnmente conocido como “el Decano”.

Y es que las direcciones que marcó don Arturo Alessandri fueron trazadas desde distintas aristas. Su carrera contó además con el título de Decano, cargo que desempeñó durante dos periodos que sumaron un total de trece años dirigiendo la Facultad de Derecho.

En su ejercicio, fueron numerosos los cambios por él impulsados y materializados. Entre ellos destacan, la creación de las cátedras de Historia Constitucional de Chile y de Derecho Civil Comparado y Profundizado. Respecto de ésta última, resaltamos la significación que tuvo para don Arturo –de una manera precursora– realizar aportes desde una realidad jurídica internacional a la experiencia del pregrado de los estudiantes de derecho.

Por otro lado, bajo su autoridad institucional se construyó el edificio que actualmente alberga a la emblemática Facultad en la calle Pío Nono. El proyecto contó con la importante gestión que don Arturo realizó para poner de relieve la prioridad de tal empresa. Que, como él mismo indicara en un discurso[2] pronunciado en el año 1943: “Manifesté al señor Alessandri que la Facultad de Cs. Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile bien merecía tener un local digno de su glorioso pasado y de los grandes servicios que había prestado a la República (…)”. Por ello, es de razonar acerca de las hondas convicciones subyacentes en esta obra pública, pues la firmeza y profundidad de las ideas de Alessandri Rodríguez trascendían sus doctas tesis jurídicas. En el hecho en comento, se trataba de un proyecto de sede de esta casa de estudios destinado a construirse en un sector aledaño al río Mapocho, que si bien punto neurálgico de la ciudad, esto implicaba de forma pionera una apertura al pluralismo, a la inclusión y en definitiva manifestaba la reducción de las fronteras de los núcleos de enseñanza del derecho.

Con estos actos vanguardistas y junto a otros tantos, su impronta quedó consagrada en la casa de estudios y es insoslayable frente al paso del tiempo. Demostrativo de ello, es la instauración en el año 2008 de la Cátedra Arturo Alessandri Rodríguez, que rinde honores año tras año a quién otrora fuera su mentor, con la exposición de destacados juristas nacionales e internacionales, que propenden a lo que él mismo erigió décadas antes, la creación de puentes inter y trans continentales que permiten acrecer el acervo jurídico de quienes estudiamos y ejercemos el derecho, cuya última versión fue realizada el pasado 07 de septiembre en modalidad virtual, adaptada al acontecer sanitario mundial.


Arturo Alessandri Rodríguez y el Colegio de Abogados de Chile.

Con toda la vasta nutrición de enseñanza que nos dejó don Arturo Alessandri Rodríguez y todo su importantísimo aporte en nuestra cultura doctrinal, no dejamos de sorprendernos. Ya que, además, fue fundador del Colegio de Abogados de Chile, donde fue miembro destacado de su Consejo General, así como también su Presidente. Creador del Servicio de Asistencia Judicial del Colegio de Abogados, lugar donde se realizaba la práctica profesional para la obtención del Título de Abogado, antes que tuvieran nacimiento las Corporaciones de Asistencia Judicial, todo lo cual, da cuenta del compromiso con la justicia que tenía don Arturo.

Siempre ligado a la vida del derecho, se destacó como Director de la Revista de Derecho y Jurisprudencia, Revista publicada por el mismo Colegio de Abogados.

Tanto en lo académico y por qué no decirlo en lo personal, don Arturo es un manantial de razonamiento jurídico que nos inunda hasta nuestros días como una fuente inagotable de conocimiento y de guía, tanto para los iniciados en la vida del derecho como para los profesionales, tanto en Chile como en Latinoamérica. El maestro Alessandri es Fuente directa de nuestro Derecho Civil Chileno.



Obras destacadas

Si hablamos de doctrina, don Arturo Alessandri Rodríguez ha hecho uno de los más grandes aportes en materia de Derecho Civil, un comentarista clásico de la obra de Bello, publicando diversas obras, entre las cuales destacan:


1.- De la compra venta i de la promesa de venta, Imprenta Litografía Barcelona, publicada en 1917. Es quizá una de las más reconocidas, puesto que corresponde a su memoria para acceder al grado de Licenciado, la cual por el nivel que presentaba, lo llevó a ser dos años más tarde académico de la facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

Sumado a lo anterior, puede señalarse como una obra de constante consulta hasta la actualidad, hecho que por sí solo da cuenta de la tremenda calidad de su contenido.


2.- Curso de derecho civil, compuesto de 5 tomos, publicados entre el año 1932 a 1939, es una obra que trata el derecho civil desde sus aspectos más generales, como la clasificación de los derechos subjetivos, hasta los detalles que cualquier ojo común pasaría por alto, como discutir acerca de que ley rige los requisitos internos de un contrato.


Esta es sin duda una de las obras que mayor trascendencia ha tenido hasta nuestros días, aunque quizá podamos pensar ello acerca de cualquier publicación de este autor, ya que posteriormente, los postulados de esta obra en conjunto con sus clases y con las de otro gran civilista, el profesor Somarriva, fueron redactadas, ampliadas y actualizadas por el Antonio Vodanovic, en la obra “Derecho Civil. Parte preliminar y parte general”, la cual además de ser citada en numerosas ocasiones, es leída en las facultades de derecho del país.


3.- Tratado práctico de las capitulaciones matrimoniales, de la sociedad conyugal y de los bienes reservados de la mujer casada, del año 1935.


4.- Tratado práctico de la capacidad de la mujer separada de bienes (1940).

Lo que da cuenta del interés de don Arturo sobre estas materias.


5.- De la responsabilidad extracontractual en el derecho civil chileno, publicada en 1943 y editada a lo largo de estos años en diversas ocasiones, siendo la más frecuente en el año 2015, incluyendo un prólogo de Rene Abeliuk, con el objeto de motivar a las nuevas generaciones de juristas a enriquecer y renovar el derecho nacional, junto con mantener el vivo el espíritu y pensamiento de don Arturo Alessandri.


6.- Derecho Civil. 'De los Contratos', Santiago, Chile, del año 1988.


50 años en que se hace eterno

Como bien advertimos al comienzo de este humilde homenaje, 50 años han pasado desde la sensible partida de don Arturo Alessandri, ese año 1970 la Revue internationale de droit comparé publicaba un obituario sobre don Arturo, nos quedamos en particular con la siguiente frase, pues da cuenta de un ser humano que miraba hacia atrás y podía ver lo mucho que había avanzado y que, como el, podía haber alguna o algún inquieto estudiante de derecho dando sus primeros pasos en tan noble profesión.

“…había sido invitado especialmente a participar en los trabajos de la Semana Internacional del Derecho Comparado celebrada en octubre de 1969 para celebrar el Centenario de nuestra Sociedad. Se había negado a desempeñar un papel oficial especial allí, ya sea como presidente de la sesión o como orador designado para reuniones formales: "Debemos dejar esto a los juristas más jóvenes". dijo con encantadora modestia”[3].

Por su parte, destacados y destacadas juristas dan cuenta de la tremenda importancia de don Arturo, así Enrique Barros, Profesor de Derecho Civil de la Universidad de Chile, señala;

En mi generación Arturo Alessandri Rodríguez era un mito viviente. Cultivó la profesión y la academia en los más altos niveles. Decano de la Facultad de Derecho que modernizó el plan de estudios. Autor de libros clásicos sobre la compraventa y la responsabilidad. Dotado de grandes capacidades analíticas, expuso lo difícil como si fuera simple. Los apuntes de sus clases, tomados por exalumnos, eran material de estudio para nuestros exámenes. Alessandri fue un jurista clásico, que tenía la influencia de autores franceses que en quienes fundaba con toda naturalidad sus argumentos. Su época fue antecedida por la mejor dogmática francesa posterior al Code civil. Puso al día también la legislación, siguiendo también en buena parte al derecho francés, impulsando reformas entonces progresistas a la sociedad conyugal y a las normas sobre filiación. Fue un jurista completo”.

A su vez, la Profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, María Magdalena Bustos se refiere a don Arturo con las siguientes palabras;

Para cualquier interesado en el estudio del derecho civil y en particular en el derecho de contratos, sea éste estudiante, abogado o académico, el punto de partida es la obra de Alessandri. Sus obras a 50 años de su fallecimiento continúan siendo fuente obligatoria para cualquier practicante, estudiante o teórico del derecho civil. La claridad y lucidez de sus ideas siguen iluminando la forma de entender el derecho civil y la manera de enfrentar los nuevos desafíos del derecho civil contemporáneo. No hay mayor legado que aquel que trasciende e influye en la formación de generaciones y generaciones de abogados, jueces, juristas y académicos”.

El Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, Hernán Corral, afirma;

Arturo Alessandri Rodríguez fue un jurista y abogado chileno que se destacó en todos los ámbitos: en la enseñanza, en sus libros, en el foro, y en la redacción de leyes y reformas al Código Civil a través del Instituto chileno de Estudios Legislativos. Sus principales obras: Tratado de la Compraventa (1917), el Tratado práctico de las capitulaciones matrimoniales y la sociedad conyugal (1935), De la Responsabilidad Extracontractual (1943) siguen siendo citados por los jueces y por la doctrina actual. Menos conocidas son las transcripciones de sus clases que prepararon sus alumnos sobre todas las materias del Derecho Civil. Se le critica que haya seguido demasiado de cerca la doctrina francesa, pero si uno lee sus obras se da cuenta de que no son sólo los autores galos los citados, sino también belgas, italianos, españoles, argentinos, etc. Y la predominancia del uso de la doctrina civil francesa bien puede explicarse por ser la que en su tiempo tenía la mayor calidad y excelencia, además de las similitudes del Código de Bello con el Code Napoléon. Sin duda, don Arturo se merece un puesto de honor en la historia del Derecho Civil chileno y latinoamericano”.

En términos similares se expresa Juan Andrés Varas, Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral de Chile;

“Hay estudios sobre cultura jurídica en el Poder Judicial que dan cuenta de que, a cincuenta años de su muerte, el Decano Alessandri sigue siendo, en muchísimas materias del Derecho Civil, el autor más consultado por los jueces y abogados en Chile. Es difícil concebir un mejor homenaje a la memoria de don Arturo que ese."

Jorge Baraona, ex Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes y profesor adjunto de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile, expresa lo siguiente;

“No puede desconocerse el impresionante legado del Decano Alessandri sobre el desarrollo del derecho civil chileno. Miembro de una familia eminente, donde su padre fue dos veces Presidente de la República y todos sus hermanos y cuñados tuvieron una impresionante resonancia pública o profesional, no puede dudarse que dejó a quienes llevan hoy su apellido un notable legado de prestigio, particularmente en la disciplina del Derecho.

La ilustración de sus obras, lo completo y meticuloso de sus análisis, la soltura de su pluma, y la hondura de sus reflexiones, siempre me han asombrado, considerando que su obra prima, “De la compraventa y de la promesa de venta”, que es su memoria para recibirse de abogado en la Universidad de Chile, habla por sí misma de la precocidad de su desarrollo intelectual y ciertamente de su genio.

Sabemos que al alero de su padre - otro genio de la abogacía y de la política- sus primeros años de trabajo no fueron fáciles, por la convulsión social y política que vivió el país entre los años 1920 y 1932; aun así, logró hacerse un nombre propio a muy temprana edad como abogado y profesor, con todas las dificultades y beneficios que le suponía ser hijo del León.

Su impresionante cultura jurídica, unido al sentido del trabajo, y a su brillantez innata, rindieron fruto personal, y sin duda social, pues, todos hemos podido beneficiarnos de su saber y pensamiento, y apreciar el ejemplo invaluable de que se puede ser fructífero, y aportar al desarrollo del derecho, si se trabaja con esfuerzo y se desarrolla hasta el límite el propio talento.

Como es obvio, metodológicamente se ha ido superando su estilo por el desarrollo de la ciencia, pero lo esencial de su enseñanza será perenne.


La profesora Boonie Guidotti Rauch, Académica de la Universidad Arturo Prat, ha compartido las siguientes palabras:

“Un gran maestro y destacado abogado. Don Arturo Alessandri Rodríguez continúa enseñando, no solo con sus obras (de obligada consulta) sino también, con el ejemplo de una vida dedicada al derecho y a su ejercicio en distintos ámbitos. Sin duda, un modelo de rigurosidad y compromiso que ha inspirado distintas generaciones y que no debemos perder de vista en nuestro diario quehacer profesional”


Todo lo anterior da cuenta de la incuestionada trascendencia de don Arturo Alessandri Rodríguez, situándolo eternamente como uno de los más grandes juristas que ha dado nuestro país. Y es que; en las cercanías de pio nono, en los confines del sur de Chile, en nuestro sideral norte, en un café en París o en una ópera en Nueva York, don Arturo sigue más vigente que nunca.

Venga entonces, a nombre del Centro de Estudios Jurídicos Iusta Causa, nuestro humilde y sentido homenaje a don Arturo Alessandri Rodríguez y a su familia.


Omar Arroyo – Universidad Andrés Bello

Fernanda García – Universidad de Chile

Felipe Oliva – Universidad Católica de la Santísima Concepción

Orfelina Díaz – Universidad de la Frontera

Jimmy Quezada – Universidad Arturo Prat

Sofía Saralegui – Universidad de la Frontera

Diego Martínez – Universidad de Chile

Ricardo Vergara – Universidad de Chile

[1] Disponible en http://www.derecho.uchile.cl/noticias/2008/abril/catedra_alessandri.htm [2] Hernández Jaque, J., Alessandri Palma, A. y Alessandri Rodríguez, A. (1943). Discursos de los señores Juvenal Hernández, Arturo Alessandri Palma y Arturo Alessandri Rodríguez. [3] Revue internationale de droit comparé Année 1970 22-3 pp.553-555. Disponible en https://www.persee.fr/doc/ridc_0035-3337_1970_num_22_3_15778

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